
...Esto me lo envía Emir Sader... Sin comentarios...
Salud y socialismo en 2009 para todas y todos...

En estos días, en mi isla, como en el resto de España, se prepara Halloween. Una fiesta foránea que no ha sido importada aquí por los “guiris”, sino por Hollywood y toda su maquinaria ideológica de alcance mundial. Especialmente a través de programas pseudoinfantiles, como los del Disney Channel, que combinan perfectamente estrategia de mercado y modelos sociales a imitar.
Halloween, una tradición que se remonta a la cultura celta, sirve hoy sobre todo para dos cosas: una, como toda fiesta en el capitalismo global, para hacer negocio: disfraces, películas, chucherías… Otra, para consagrar el miedo en forma de fiesta, el “amor al miedo” que profesan los norteamericanos, como lo llama Vicente Verdú.
En estos tiempos de crisis, el miedo es la gran excusa de quienes pretenden, próximamente, “refundar el capitalismo”: financiar con nuestro dinero a los bancos, favorecer a las grandes empresas, reducir impuestos a los poderosos… Todo es por nuestro bien, dicen… ¿Qué pasaría sino? ¿No tenéis miedo? Podríamos perder nuestros puestos de trabajo, nuestros ahorros, nuestras casas, nuestras vidas, incluso nuestra integridad…
No sé si como dice Galeano, el miedo sacrifica la justicia, pero por lo menos está claro que en estos tiempos, nos aleja mucho de ella. Los poderes establecidos aman el miedo, porque éste les permite justificar los expedientes de regulación de empleo y los despidos masivos. Aman el miedo, porque les resulta más fácil señalar al más débil: es el inmigrante el que viene a chuparnos la sangre. Aman el miedo porque en el miedo triunfa la oscuridad por encima de la claridad, en todos los sentidos.
No en vano, Halloween es una metáfora del presente que nos ha tocado vivir: celebrad el miedo, pero no dejéis de consumir.
Pero no todo está perdido, y otro Halloween es posible: el próximo viernes, niños, niñas y mayores deberíamos disfrazarnos de usureros -dejemos ya a estas alturas el eufemismo de banqueros aunque ahora sean subvencionados-; de especuladores sin escrúpulos; de directivos de multinacionales con salarios multimillonarios; de comisarios europeos que aprueban directivas de vergüenza… Ni Drácula ni el hombre-lobo tendrían nada que hacer frente a estos disfraces que anuncian la verdad.
D´aquí unes hores, comença, afortunadament per als pares i mares i els sofrits padrins i padrines, el nou curs escolar. L´educació (que certament és molt més que no sols l´escola) hauria de respondre a tanta incertesa des de la recuperació del diàleg, la crítica i sobretot, el sentit d´allò col•lectiu.
M´encanta veure per la tele els penitents que no han pogut sortir a desfilar, plorant descarnadament. Com quan em cau un tassó o un plat a terra, d´ençà que era petit, no puc aturar de riure. Que Déu em perdoni. Abans de posar-me seriós, vos convit també aquesta setmana a fer una altra comparança cinematogràfica: La passió de Crist (Mel Gibson) vs. L´evangeli segons Sant Mateu (Passolini). Es tracta de dues pel·lícules sobre la naturalesa del compromís polític de Jesucrist. De la primera, Leonardo Boff va dir que no tracta sobre la passió de Crist, sinó de “la pasión de Mel Gibson por la sangre, el látigo, la tortura y la cruz, a propósito de la crucifixión de Jesús”. A pesar de la personalitat sadomasso del Crist de Mel Gibson, a Rouco Varela la peli li va encantar… La segona és un clàssic de lectura marxista, on Passolini defensa que a l´anomenat fill-de-Déu el perseguiren i mataren pel seu compromís cívic. La primera va ser distribuïda per Disney.
Ayer se celebró en Cúcuta, en la frontera con Venezuela, un concierto “por la paz sin fronteras”, auspiciado por el de la camisa negra, acompañado por los canonizados Alejandro Sanz y Miguel Bosé. La paz sea bienvenida, aunque sea a costa de la dignidad de los pueblos. El concierto, acto mediático sin parangón en el país, fue el ejemplo perfecto de cómo superar un conflicto huyendo de él, o lo que es lo mismo, ignorándolo.
*Este post va en castellano para compartirlo con l@s amig@s y compañer@s de proyecto político colombian@s.